Se elevaron gastos por reparación de ductos

Published On 14 Enero, 2019 » 84 Views» By Editor Marcrix »

DEL 2011 AL 2016, UN INCREMENTO DE 868%

La ASF advirtió que el sistema utilizado para monitorear los ductos no cumplió su objetivo, ayudar a detectar e inhibir el robo de hidrocarburos, por lo que la petrolera no podría afrontar el problema.

Los costos que genera el robo de combustibles a Pemex se han incrementado con el pasar de los años; sin embargo, la información que genera la paraestatal sobre los montos estimados de pérdidas, así como los sistemas de detección no han sido precisos, además de que los gastos por la reparación de las tomas clandestinas han significado pérdidas multimillonarias.

De acuerdo con una revisión de la Auditoría Superior de la Federación a la empresa petrolera, entre el 2008 y el 2016, el costo de reparación de tomas clandestinas ascendió a 3,353 millones 925,000 pesos.

La ASF informó en el análisis al desempeño de Pemex Logística, 16-6-90T9M-07-0475 475-DE, perteneciente a los informes de la Cuenta Pública 2016, que entre el 2008 y el 2010, los costos por reparación de los ductos ascendieron a 283 millones 72,500 pesos, en tanto que entre el 2011 y el 2016, los recursos erogados por Pemex para el mismo fin fueron por 3,070 millones 852,500 pesos.

En este último periodo (del 2011 al 2016), hace énfasis la ASF, se registró un aumento en el costo de la reparación de ductos de 868.5%, y en el reporte de las tomas clandestinas, que creció 394.1% en dicho periodo.

El máximo órgano fiscalizador indicó que en el 2011 se registraron 1,323 tomas clandestinas, que significaron un costo de reparación de 182 millones 537,100 pesos.

Un año después, en el 2012, las tomas clandestinas registradas en los ductos de la paraestatal ascendieron a 1,620, mismas que tuvieron un costo de 273 millones 175,300 pesos.

En el 2013, el número de tomas clandestinas creció considerablemente al registrarse 2,860 casos, no obstante, en dicho año el costo de reparación decreció a 253 millones 630,600 pesos.

En el 2014 se contabilizaron 4,218 tomas clandestinas, con un costo de 447 millones 325,400 pesos.

Para el 2015, Petróleos Mexicanos únicamente informó sobre 977 tomas clandestinas, que significaron costos de reparación por 146 millones 398,700 pesos.

No obstante, para dicho año, Pemex Logística sólo dio datos de las tomas clandestinas registradas entre noviembre y diciembre, así como los costos de reparación de las mismas, al argumentar que no se contaban con datos históricos para el año, sin embargo, la ASF constató que las áreas de Pemex Refinación operaban con datos sobre el tema.

Ya para el 2016, cuando se registró un monto histórico tanto de tomas clandestinas como de los montos erogados para resarcir el daño a los ductos, se informó del registro de 6,537 tomas clandestinas, cuyo monto reparación fue de 1,767 millones 785,400 pesos.

En total, del 2011 y el 2016, a Pemex le costó reparar cerca de 17,535 tomas clandestinas 3,070 millones 852,500 pesos.

En el 2016, Sin datos fiables

Durante el 2016, la mayoría de las tomas clandestinas se detectó en la zonas de Salamanca, Guanajuato (1,938 casos), y Mendoza, en Veracruz (1,791), no obstante, la petrolera nacional no contó con datos precisos sobre las pérdidas generadas por el robo de combustibles, estableció la Auditoría Superior de la Federación.

“Se verificó que, en ese año, la empresa careció de información confiable sobre el volumen de combustibles perdido, así como del monto económico que representó.

“Al respecto, la Gerencia de Medición, Calidad y Balances de la Subdirección Comercial de PLOG (Pemex Logística) señaló que, conforme a su estatuto orgánico, no tiene dentro de sus funciones generar un análisis y cuantificación volumétrica y monetaria de las pérdidas por robo de combustibles en ductos.

“Y la Coordinación de Asesores de la Dirección General de Pemex Logística proporcionó una nota simple en la que la Subdirección de Operaciones indicó que en el 2016 no contó con información relacionada con el volumen de pérdidas de combustibles ni de las pérdidas monetarias, derivadas de la detección de tomas clandestinas, aun cuando es el operador de la logística de petrolíferos, incluidos gasolinas y diesel”, señaló la ASF.

Esta falta de información, agregó la dependencia, limitó la capacidad de atención por parte de Pemex para la atención y solución de las tomas clandestinas.

El 7 de junio del 2017, la Auditoría Interna de Pemex envió a la ASF el oficio CA/COMAUD/AI/GAEPSPMF/EIF/73/2017, en donde se estiman, a través de la Gerencia de Gestión Técnica de Salvaguardia Estratégica adscrita a la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de Pemex Corporativo, los montos de pérdidas generados por el robo de combustibles.

“Sin embargo, los datos recibidos no coinciden con lo declarado (entonces) por el director general de Pemex Transformación Industrial (PTRI), quien afirmó en entrevista pública que las pérdidas por el robo de combustible ascendieron aproximadamente a 30,000 millones de pesos, y el volumen a cerca de 26 millones de barriles diarios (mbd).

“La ASF calculó que el volumen señalado por el Director General de PTRI fue equivalente a 8.0% de la producción total de gasolinas, que fue de 325.3 mbd en ese año”, señaló la instancia fiscalizadora.

No hay sistemas de medición confiables, argumentan

En el 2017, la Gerencia de Gestión Técnica de Salvaguardia Estratégica adscrita a la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de Pemex Corporativo, comunicó a la ASF que no se contaban con sistemas de medición confiables en la totalidad de las instalaciones de almacenamiento y despacho, así como en los sistemas de distribución como estaciones de bombeo.

Por ello, “no fue posible determinar con precisión el volumen ni el monto monetario perdido de combustibles en el proceso de logística de petrolíferos, ni la parte del proceso de transporte y almacenamiento donde se ubican dichas pérdidas”, indicó la petrolera en el oficio remitido a la ASF.

Con dichos datos, informó la Auditoría, se constató que el Sistema Supervisorio de Control y Adquisición de Datos, utilizado para monitorear los ductos de la petrolera, no cumplió su objetivo de ayudar a detectar e inhibir el robo de hidrocarburos.

Como consecuencias sociales de las pérdidas y falta de datos, la ASF concluyó que Pemex no podría afrontar el problema de manera adecuada, por lo que recomendó que se expusiera ante el Consejo de Administración de la petrolera las razones por las cuales no se contó con datos fiables sobre las pérdidas derivadas del robo de hidrocarburo.

Además de que recomendó que se generara un plan para acotar el robo de combustibles en el país.

Fuente: Héctor Molina/ El Economista 

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